Posteado por: pcmf | octubre 15, 2008

La semana según Chesterton.

“Y llegó el día en que los hijos de Dios vinieron ante el señor y también Satán compareció ante ellos.(…)

 

No maldigo vuestra crueldad ( aunque bien pudiera ) no maldigo vuestra bondad. Maldigo vuestra seguridad.”

     ( El hombre que fue Jueves)

En el parque de Saffron en Londres, se dan cita una tarde dos poetas Lucian Gregory y Gabriel Syme. El primero es el indiscutible lider de las tertulias de la zona donde embelesa a un grupo de mujeres con sus argumentos anarquistas. El segundo es un completo desconocido que se dedica a contradecir todas las opiniones de Gregory.

Con este inicio mezcla de relato costumbrista, suspense y filosofía comienza a rodar una de las novelas que más fama ha dado a su autor. “El hombre que fue Jueves”. Novela metafísica, policiaca, mezcla de ambas… Muchos son los calificativos que la crítica ha empleado para colocar la novela dentro de un cajón seguro, donde poder atraparla.

Pero aún así esta obra no se deja manejar tan fácilmente como a simple vista puede parecer. Es tal su nivel de simbolismo que es necesario un manejo de variadas claves para entender la novela en su totalidad. Estas sugerencias suelen ir relacionadas fundamentalmente con la vida del própio Chesterton.

La história que arranca con un argumento muy en boga en la época en que se escribe. La proliferación de círculos anarquistas y su deseo de acabar con el orden establecido ( recuerdese “El agente secreto” de Conrad) publicada en 1906 mientras la novela que nos ocupa es de 1907)  camina luego hacia el folletín de género policiaco,donde nuestro protagonista se infliltra dentro de un círculo anarquista para eliminarlos y acaba derivando en una alegoría donde la religión, la filosofía y lo onírico se entremezclan, al estilo de Thomas de Qincey en su “El coche de correo inglés”.

En realidad el objetivo del autor en esta obra es poner la filosofía al alcance de todos. Surtiendo la vida cotidiana de ejempos donde poder emplear discusiones teológicas. Algo parecido tratará de hacer con la História en su “Breve História de Inglaterra”. Por ello la mezcla de estilos y situaciones donde las paradojas y los cambios de roles entre perseguidores y perseguidos son constantes.

En cuanto al estilo de la prosa del autor es un elemento esencial puesto al servicio claramente de sus ideas. El empleo de adjetivos y adverbios es constante. Porque la intención es encuadrar de forma calificativa las acciones de sus personajes. Los cuales avanzan irremisiblemente hacia lo grandioso y lo sublime.

La novela tuvo una gran repercusión en su momento, tanto es así que 1938 Orson Wells hizo una adaptación radiofónica de la misma. Si bien las diferentes versiones que la novela tuvo se centraban más en los aspectos de la acción,dejando de lado las discusiones teológicas.

Lo cierto que quien quiera conocer la figura de Chesterton, en un mayor número de matices esta novela es un ejemplo muy significativo de su ideología y actitud ante el mundo. Donde la importancia del cristianismo es evidente. Otras lecturas muy sugerentes nos llevarían a hablar de la saga del padre Brown. Todo se andará.


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