Posteado por: pcmf | febrero 11, 2009

“No hay ninguna razón, solo actuar y morir”

The bugle sounds and the charges begins,but on this battelfield no one wins. the smell of acrid smoke and horses breath as I plunge on into certain death “.   ( The trooper, Iron Maiden)

Durante la guerra de Crimea tuvo lugar un desagradable episodio para la altiva caballeria inglesa conocido como la carga de la brigada ligera. Consistió en la marcha de más de 600 soldados hacia las posiciones rusas que se encontraban bien pertrechadas con cincuenta piezas de artilleria.

Como resultado de la acción 118 soldados murieron y 127 resultaron heridos. La escaramuza en palabras del teniente coronel Lord Cardigan fue terrible:

Avanzamos por una pendiente gradual de más de un kilómetro, las baterías vomitaban sobre nosotros obuses y metralla, con una batería a nuestra izquierda y una a nuestra derecha, y el espacio intermedio erizado de fusiles rusos; así cuando llegamos a 50 metros de la boca de los cañones que habían arrojado la destrucción sobre nosotros, estábamos, de hecho, rodeados por un muro de fuego” ( Discurso de lord Cardigan en Mansion  House, Londres).

No se trata en este pequeño artículo de hacer un pormenorizado análisis de quien tuvo la culpa del resultado del ataque. Pretendemos señalar por contra como el paso de los años convirtió un grave error en simbolo de la valentía y el honor de los soldados participantes y del ejército británico en general.

Hubo dos corrientes que se entrecruzaron en la explicación de este hecho. Por un lado la imagen literaria y artística que nos dejó Tennyson con su poema ” La carga de la Brigada Ligera” donde se pueden leer versos como los que siguen: “ ¡ Oh la salvaje carga que hicieron !  Criticando la insensatez del hecho. Por otro está la imagen de Kipling más entusiasmado en defender a los heroes caidos que en ver el origen de tan desastroso drama. Todo ello reflejado en las crónicas pictoricas que William Simpson dibujó sobre la Guerra de Crimea.

Pero si nos alejamos de las interpretaciones literarias y miticas y centrando nuestro foco en la realidad prosaica, la imagen resultante es mucho menos heróica. En ella vemos como todos los mandos implicados en la acción tratan de justificar su actuación sin tratar de ver el mínimo error en la misma. Las controversias se dirimieron en cruces de cartas a través de la prensa por parte de Lord Raglan comandante en jefe del ejército y el militar al mando de la caballería Lord Lucan. Siendo tema de debate en la Camara de Los Comunes aunque no hubo reprobaciones a las diferentes maneras de actuar.

Lo cierto es que un cumulo de ordenes contradictorias, la dificultad de las comunicaciones y la tensión del momento se aliaron para que la caballeria inglesa hiciera alarde de una futil valentía.  Lo único cierto son los testimonios de quienes estuvieron allí. Lord Cardigan se lamentaba de que “¿cuál fue el sentimiento de estos valientes que regresaron a su posición? De cada regimiento no retornó sino un pequeño destacamento, dos tercios de los efectivos implicados en la acción se perdieron.”

La bruma del tiempo ha borrado todas estas polémicas que escondían hondos dramas humanos y solamente nos deja avistar la belleza de los actos caballerosos y heróicos. Aunque por cierto los rusos pensaban que los británicos estaban borrachos por acometer semejante locura.


Responses

  1. Hola a todos:
    Se te olvida comentar, estimado compañero y sin embargo amigo, la gallarda figura de errol Flynn y su postrera y suicida venganza (salvando a la vez al hermano lelo y enamorarizo de Olivia de Havilland pero condenando al resto de la unidad). Otra de tantas acciones militares inutiles y sin sentido, pero que pasa a la posteridad como un ejemplo de valentia y demas zarandajas pardiez. Salvando un poco las distancias, se podia comparar con la carga de Pickett (me refiero cronologicamente, al darse unos 10 años entre ambas), aunque la carniceria fue mucho mayor en este segundo caso… y eso que Lee era un gran general, pero que en Gettisburg se ve que tuvo tres malos dias.

    Un abrazo compi.

  2. Si la tenía en mente pero falta de espacio me obligó a no incluir la visión cinematográfica. Gracias por tu erudita aportación. Es cierto que la carga de Pickett entra de lleno en nuestra apreciación de lo absurdo de determinadas estrategias militares,pero mi intención era destacar como los mecanismos que convierten en míticos determinados actos poseen una realidad más prosaica. Cada uno de los responsables trató de salvar el cuello. Además sino me equivoco la importancia estrategica de Gettisburg fue mucho mayor que la de Crimea.

  3. En ese sentido es muy recomendable “La ultima carga” donde se nos muestra una vision mucho menos gloriosa y mas “realista” de Lord Cardigan y compañia.
    Con respecto a Gettisburg en efecto, la escala de la chapuza -masacre fue mucho mayor. Si la memoria no me falla se puso en marcha 15.000 soldados y fueron masacrados por las tropas federales, a pesar de conseguir llegar a la linea unionista y desarticular durante unos momentos el frente. Es una apreciacion de escala, pero de fondo, el absurdo de mandar tropas frente a una posicion bien artillada y fortificada, como se vera sobre todo desde el otoño de 1914 hasta 1917.


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