Posteado por: pcmf | abril 20, 2009

Nicandro se defiende.

En muchas ocasiones la ciencia histórica sobrevive de la belleza de lo supuesto, lo que parece ser  o lo que se intuye. Por ello…

“Supuestamente” Nicandro de Colofón fue un médico griego que vivió en el siglo II de nuestra era. Experto en venenos y antidotos se le atribuye  la autoría de  una obra conocida como  la  Alexipharmaca.

“Supuestamente” Andrés de Mena  vivió en el siglo XVII y  fue al parecer un oficial real que trabajó como agente del Duque de Béjar en la corte. Se le considera redactor de un demoledor folleto en el que critíca la política del caido Duque de Olivares.” Cargos contra el Conde -Duque “ fue su título

Precisamente es el Conde-Duque el nexo de unión de ambos personajes, pués bajo el pseudonimo de Nicandrosupuestamente” colaboradores del valido caido argumentaron una defensa de la política llevada a cabo por Olivares. Defensa más que necesaria pués tras la derrota del todopoderoso ministro de Felipe IV, sus enemigos pedían venganza.

El folleto de Mena es una demoledora argumentación crítica de los años de gobierno de Olivares. Se le acusaba de acabar con la tregua entre España y Holanda en 1621, de haber metido a España en el callejón sin salida que fue la sucesión al Ducado de Mantua. También era su responsabilidad la rebelión de Cataluña  y la sublevación de Portugal. En cuanto al interior de España se describía en el folleto cual famélica era la situación de la hacienda y el grado de corrupción de la administración. Por otro lado comparaba el gobierno Olivares con el de Richelieu , saliendo malparado Don Gaspar de Guzman. Todos estos argumentos no eran más que un resumen de las quejas que los enemigos del Conde-Duque habían acumulado a lo largo de los años.

La respuesta contenida en el Nicandro refleja para algunos historiadores como Elliott  el aplomo del gobernante que pese a sufrir duros ataques no se arrepiente de su actuación . Desglosa punto por por punto las críticas y justifica muchas acciones bajo el signo de la tradición de gobierno. Es decir que era lo que se había hecho siempre.

 Este enfrentamiento en la corte, trajo consecuencias imprevisibles para ambos panfletistas. Olivares demostró que todavía poseía influencia cerca del rey y Andrés de Mena fue condenado a destierro a la ciudad de Orán pero lo que no podía ni imaginar era que  Felipe  hiciera oidos a las quejas de la  nobleza. Esta se sentía insultada por Olivares y exigía reparaciones. El rey desterró de la corte al antes poderoso Don Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares.

Este fue un golpe imprevisto, que terminó por consumir los ánimos y la poca vida que le quedaba a Olivares. Revelador son estas palabras de Quevedo a la muerte del valido ” viví para ver el fín de un hombre que decía había de ver el mío en cadenas” donde se reflejan toda la hiel que los enemigos guardaban para quien fue implacable con sus adversarios.

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Responses

  1. ¡Por Dios, Don Pedro! Esos “golpe inprevisto” e “inplacable con sus adversarios” del último párrafo me han dolido en el alma…

  2. Le agradezco su crítica ortográfica. Espero que siga la máxima evangélica de que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Aunque hay que reconocer que posee buena vista pese a solo leer dos parafos.


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