Posteado por: pcmf | julio 7, 2011

La estrella de cine y su máquina de escribir.

 -¿ Como le gusta el coñac?    

   -En un vaso

                                 H. Bogart en ” El sueño eterno”

Elmore Leonard publicó esta  novela en 1983. Con el título de su protagonista “Joe La Brava”. El argumento es sencillo en su planteamiento. La Brava es un ex -agente  del servicio secreto reconvertido en fotógrafo de hotel con deseo de ganarse la vida como artista. Trabaja para Maurice  un veterano corredor de apuestas que hizo su fortuna en la época dorada de Hollywood. Todo se enredará cuando Maurice le pida a Joe que le acompañe a visitar a Jean una veterana actriz con problemas de alcohol que resulta ser el ídolo de juventud de La Brava, a partir de aquí todo se complica.

Si bien la trama principal de la novela tiene como base una extorsión  y en principio sus personajes son modelos de la novela negra (tipo duro duro, la femme fatale, el rico, los malhechores necesarios, los polis que no se enteran…) hay elementos que salvan la historia y la hacen trascender en buena medida el relato de género.

Inicialmente la nostalgia. A través del personaje de Maurice Zola viejo conocedor del Miami de los cincuenta hacemos un recorrido por los cambios que ha sufrido la ciudad hasta la actualidad. Evocaciones de hoteles, restaurantes, clubes nocturnos pasan por nuestra imaginación en la voz de este veterano hombre de negocios. Pero la nostalgia no se detiene ahí. La Brava recuerda su amor por el cine y los sueños encarnados en la persona de Jean. Esta a su vez en su posición de gran estrella hace un recorrido por el cine del que fue protagonista, películas y actores como Mitchum o Victor Mature, son continuamente nombrados.

A esta Miami de la añoranza se le contrapone la actual, representada por los dos delincuentes principales. Richard Noble y Cundo Rey. El primero un aprendiz de sociópata, que ha trabajado como confidente de la policía y el otro un emigrante cubano de la época del Mariel. Con ellos la ciudad se vuelve sórdida. Asistimos a un viaje que abandona el reino del recuerdo y se adentra en el mundo de los delincuentes de poca monta. Donde la búsqueda del sueño americano se oculta en bares poco recomendables.

Otro aspecto ha destacar de la novela para recomendar su lectura son los diálogos. No solo porque estos hacen la lectura amena sino porque los personajes se definen a través de lo que ellos  piensan de si mismos y de los demás. Ofreciendo esa imagen deformada que es la auténtica personalidad.

Un buen cinéfilo puede tratar de indagar si los argumentos de las películas que se mencionan en la novela son reales o se encuentran encubriendo otros títulos, las referencias al cine negro son constantes. Alimentándose mutuamente ambas artes. Cine y literatura.

 Es más la propia acción de la novela es un guión que todos interpretan procurando algunos de ellos que sea la película de sus vidas. Por ello la máquina de escribir acompañante fiel de todo guionista poseerá un destacado papel en el argumento.

 En definitiva una novela recomendable por el sabor a título de género que posee. Sin grandes alardes, Leonard muestra alguna de las claves que le han llevado a ser uno de los grandes de la novela negra.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: