Posteado por: pcmf | agosto 11, 2011

Impulso

No obstante lo irreparable ha de ser desastre y vacío,
ruina y desierto.

Sobre  la espalda cargo el horizonte,
y  una amplia corriente enardecida.

En  mediocre espera,
un bosque de rayos increpa a la  tierra.
Y en sus cálidas  cepas letales, espesas de aliento,
mi alma aloja, nebulosa mentira.

Sólo la esperanza me rinde.  Conquisto
sin vacilar,  precipicio perpetuo
con  auxilio de labios  y desidia de abrazos.

Adquieren mis huellas lo que requieren mis gritos,
y persigo, siempre el mar,

alrededor de sueños tenebrosos.

                                                       R. L ” Alborada y desencanto”


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: