Posteado por: pcmf | diciembre 25, 2014

Cultura, progreso,ciencia.

James  Clifford ha señalado como fines del siglo XIX comienza a hablarse más de culturas que de cultura. Para los ilustrados solo había una cultura la que llevaba aparejada una idea de progreso.

Existía un consenso general sobre la base de que las comunidades en el pasado tenían unas instituciones más simples. Las diferencias locales eran resultado de un mayor o menor predominio de la razón. Aunque autores como Marvin Harris han señalado que es un mito la idea de que los ilustrados enarbolasen la idea de progreso. Sino que más bien solo podía esperarse el progreso.

La nueva concepción antropológica e histórica aceptaba una dicotomía que enfrentaba a la concepción científico-racional con otra concepción vital-subjetiva. Que  traía aparejado un cuádruple esquema de relaciones. Desplazamientos verticales- horizontales (arriba-abajo; centro-periferia), enfrentamientos entre concepciones homogéneas y diversas y conceptos de cultura concreta y abstracta.

Taylor definió la cultura como “Cultura y civilización es todo aquel complejo que incluye el conocimiento, creencias, arte, moral, derecho, costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridas por el hombre”

Esta definición elimina la idea de cultura como producto de orden privilegiado de la actividad humana.

Esto nos lleva a pensar ¿es todo cultura? ¿Consiste solo en la actividad productora? Si entendemos así la cultura, esta idea nos conduce a considerarla como prolongación de la naturaleza. Pero ¿es nuestro conocimiento de la naturaleza lo que esta es en realidad?

Castoriadis señala que la cultura no solo produce objetos sino que debe instituir su significado, sentido y función. La definición de cultura de Castoriadis surge de su incomodidad tanto con lo que él llama la concepción francesa de cultura (obras del espíritu) y la concepción antropológica americana (todo aquello que diferencia a una sociedad de la animalidad y la naturaleza.)

Considera como cultura todo lo que excede la dimensión conjuntista-identitaria y es investido positivamente como valor, la  padeia de los griegos entendida como la transmisión de valores (saber ser) y saberes técnicos (saber hacer) inherentes a la sociedad.

De ahí debe surgir un proyecto de autonomía social e individual. Disociación aparente del proyecto político y cultural. Castoriadis entiende que tal separación no es del todo posible ya que la sociedad institucionaliza polos de orientación. Produciendose en la actualidad una contradicción entre los valores transhistóricamente neutros y abstractos.

 ¿Es la cultura totalidad? ¿ Como solucionar el enfrentamiento entre cultura abstracta y cultura viviente?


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